Reducir un PDF sin sacrificar la lectura
La compresión siempre implica equilibrar tamaño y calidad. Un PDF formado por escaneos de alta resolución puede reducirse mucho, mientras que uno compuesto casi solo por texto puede estar ya cerca de su mínimo práctico. El ajuste adecuado depende del uso: correo, formularios web, archivo, material de presentación o impresión no requieren el mismo nivel de detalle.
Empieza con la reducción menos agresiva que resuelva el problema. El texto pequeño, los diagramas, las firmas y las capturas pueden deteriorarse antes de que una fotografía parezca visiblemente peor. Si vas a optimizar varios archivos similares, prueba primero con uno representativo y compara el resultado con el original.