Tratar los PDF sensibles con más cuidado
La seguridad y la privacidad no se limitan a añadir una contraseña. Un PDF puede contener información visible, metadatos ocultos, comentarios, archivos adjuntos, datos de formularios y texto recuperable tras una redacción incorrecta. Antes de compartir un archivo sensible conviene revisar tanto lo que se ve como lo que el documento conserva internamente.
Para redactar información, cubrir texto con un rectángulo negro no basta si el contenido sigue pudiendo seleccionarse, copiarse o extraerse. Después de limpiar el archivo, vuelve a abrirlo y compruébalo como si fueras el destinatario: busca nombres o números eliminados, revisa metadatos y confirma que solo contiene lo que querías compartir.